Las Coloradas: la verdad detrás de los lagos rosados del Yucatán
🚀 Lo Esencial
- Concepto clave : El color surge por alta salinidad y organismos pigmentados.
- Consejo práctico : Visita al amanecer con un guía de Río Lagartos y respeta las salineras privadas.
- ¿Lo sabías? Las lagunas forman parte de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, un humedal protegido de gran importancia para aves.
La vista deja sin aliento, parece una escena pintada a mano.
En una costa baja y ventilada, rectángulos de agua reflejan el cielo en tonos rosa. Trabajadores del sal raspando sal blanca, embarcaciones que recorren canales, y flamencos alimentándose en los bancos de lodo. Eso es Las Coloradas, cerca de los pueblos pesqueros de Río Lagartos y Las Coloradas, donde la sal y la naturaleza conviven.
espejos rosas
Lo primero que atrae a la gente es el color. Pero no se trata de un solo lago natural. Son estanques de evaporación ideados para concentrar agua de mar y producir sal por evaporación.
Los estanques se ubican dentro y alrededor de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, creada a finales del siglo XX para proteger manglares, lagunas y aves costeras. El paisaje alterna manglar, áreas de ostricultura y las líneas geométricas de las salinas.
Desde finales de la década de 2010, la viralidad de imágenes convirtió estos estanques en destino turístico. Fotógrafos e influencers llegaron en masa, junto con visitantes curiosos y las familias que explotan la sal.
cómo surge el rosa
La explicación es bioquímica. Al evaporarse el agua en cuencas poco profundas, la salinidad aumenta y prosperan microorganismos halófilos. Algas como Dunaliella salina y arqueas productoras de pigmentos (junto con brine shrimp) generan carotenoides que tiñen el agua de rosa.
Los productores controlan la profundidad y el flujo para concentrar la sal. La intensidad del color depende de la luz, la temperatura y la estacionalidad; en verano, con mayor evaporación, los tonos suelen ser más intensos.
Además de su belleza visual, los estanques son fuente de economía local. La sal se recoge manualmente o con maquinaria ligera y se comercializa en mercados regionales; muchos hogares combinan pesca, sal y turismo para subsistir.
presiones y cuidados
El turismo masivo generó impactos. Desde 2017, el aumento de visitantes causó estacionamientos improvisados, acceso a salinas privadas y perturbación de hábitats. Los flamencos son sensibles a ruidos e intrusiones, sobre todo en época de cría.
Comunidades locales, autoridades de la reserva y operadores turísticos han creado regulaciones y rutas seguras. Hoy es habitual optar por miradores autorizados y paseos en lancha desde Río Lagartos, que reducen el impacto sobre las zonas más frágiles.
Consejos para el viajero responsable: elige guías registrados, no camines sobre la costra salina, mantén distancia de las aves y ve al amanecer. Compra sal artesanal y reserva tours comunitarios para dejar beneficios en la zona.
Gracias por leer y no lo olvides: ¡Disfruta de los momentos de la vida!


