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¿Todos los cenotes son naturales? Desmentiendo los mitos de la Riviera Maya

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¿Todos los cenotes son naturales? Desmentiendo los mitos de la Riviera Maya

Los cenotes son como las piscinas secretas de la naturaleza, pero ¿se forman todos de forma natural? La respuesta corta: casi todos son naturales, aunque la historia completa incluye la alteración humana y la confusión moderna.

Los cenotes son más que pozas pintorescas para nadar; son aberturas a la vasta red kárstica subterránea de Yucatán y reservorios de biodiversidad y memoria cultural. Comprender su origen ayuda a los visitantes a comprender por qué son frágiles y merecen ser protegidos.

En este artículo te explicamos cómo se forman los cenotes, qué casos implican modificación humana o confusión con otros cuerpos de agua y cómo elegir experiencias auténticas y responsables al explorar la Riviera Maya en 2026.

¿Qué es un cenote?

La palabra “cenote” proviene del término maya yucateco “dzonot”, que se refiere a un pozo natural o sumidero que expone el agua subterránea. Los cenotes aparecen donde el lecho de roca caliza de la Península de Yucatán colapsa o se erosiona, revelando sistemas fluviales y redes de cuevas debajo de la superficie.

Los cenotes varían en apariencia: algunos son grandes piscinas abiertas; otros son espacios estrechos y cavernosos; y muchos se encuentran completamente bajo tierra como parte de sistemas de cuevas inundadas. Han proporcionado fuentes de agua vitales para los humanos y la vida silvestre durante milenios.

Cómo se forman los cenotes

Los cenotes se forman en paisajes kársticos donde el agua de lluvia disuelve la piedra caliza soluble durante miles o incluso millones de años. A medida que las cavidades subterráneas se expanden, los techos pueden debilitarse y eventualmente colapsar, dejando al descubierto el agua subterránea.

El proceso es natural y está determinado por el clima, la geología y el tiempo. Las precipitaciones estacionales, los cambios en el nivel del mar y la dirección de los ríos subterráneos influyen en dónde y cómo crecen los cenotes en la Península de Yucatán.

¿Todos los cenotes son naturales?

Por definición, los cenotes reales son naturales. La gran mayoría de los cenotes en la Riviera Maya y Yucatán son dolinas naturales o aberturas de cuevas creadas por procesos geológicos. Las autoridades científicas y turísticas describen estos accidentes como fenómenos kársticos naturales (National Geographic).

Sin embargo, lo que los viajeros encuentran puede variar: muchos cenotes naturales han sido modificados con escaleras, plataformas, iluminación y elementos de seguridad para acomodar a los visitantes. Las listas turísticas a veces agrupan cenotes muy modificados, hoyos de playas privadas e incluso piscinas artificiales, lo que puede crear confusión cuando la gente pregunta si todos los cenotes son naturales (TripAdvisor).

Cenotes y meteoritos: una confusión común

Una creencia común es que los cenotes de Yucatán fueron creados por impactos de meteoritos. En realidad, los cenotes no se forman directamente por meteoritos, sino por procesos geológicos naturales ligados a la erosión de la piedra caliza por el agua. Su aparición es el resultado del colapso gradual de cuevas subterráneas y no de un impacto repentino desde el espacio.

Sin embargo, esta confusión tiene un origen científico real. La Península de Yucatán alberga el cráter Chicxulub, un remanente del impacto de un enorme meteorito hace unos 66 millones de años, asociado a la extinción de los dinosaurios. Este impacto fracturó el lecho de roca en un área grande, haciendo que la piedra caliza sea más vulnerable a la infiltración de agua. Estas fracturas favorecieron indirectamente la formación y concentración excepcional de cenotes, en particular en un anillo casi circular alrededor del cráter, un detalle fascinante donde se encuentran la geología terrestre y la historia cósmica.

Modificación humana y características “similares a los cenotes”

Aunque los cenotes se forman naturalmente, los humanos los han modificado durante mucho tiempo para acceder a ellos, usarlos ritualmente o almacenarlos. Son comunes escalones, plataformas, barandillas y centros de visitantes. Históricamente, los mayas utilizaron muchos cenotes con fines ceremoniales y de agua, lo que a veces resultó en modificaciones dentro y alrededor de la abertura.

También existen fuentes de agua artificiales o antropogénicas, como canteras derrumbadas, cisternas excavadas o piscinas artificiales, que pueden parecerse a cenotes pero no son verdaderos sumideros kársticos. Al elegir un sitio, busque indicadores geológicos (paredes de piedra caliza, pasajes de cuevas, aguas subterráneas claras) y guías acreditados que puedan confirmar el origen de un sitio.

Cómo detectar cenotes auténticos y visitarlos de forma responsable

Para asegurarse de visitar un cenote real, investigue el sitio y prefiera cenotes protegidos o administrados por la comunidad con señalización clara sobre geología y conservación. Pregunta a los guías sobre el tipo de cenote: abierto, semiabierto, caverna o subterráneo; cada uno indica una formación kárstica natural.

Observar las normas de conservación: evitar usar protector solar o repelente de mosquitos antes de nadar, utilizar productos biodegradables si es necesario, seguir la señalización y no retirar piedras u objetos. Apoyar los impuestos de conservación locales ayuda a proteger las aguas subterráneas y los sitios arqueológicos relacionados con los cenotes.

Gracias por leer y recuerda: ¡Disfruta de los momentos de la vida!